viernes, 24 de junio de 2011

¿Ver para Creer?


Estaban un astronauta y un neurocirujano muy reconocido, discutiendo sobre la existencia de Dios.
El astronauta dijo: Tengo una convicción, no creo en Dios. He ido al espacio varias veces y nunca he visto ni siquiera un ángel.
El neurocirujano se sorprendió, pero disimuló. Luego de pensar unos instantes, comentó: Bueno, he operado muchos cerebros y nunca he visto un pensamiento.
Dejemos de poner nuestros razonamientos ante Dios. Cree en un Dios grande y entonces, verás un Dios grande.
"Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía." Hebreos 11:3
"Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Hebreos 11:1

jueves, 23 de junio de 2011

¿Cómo empiezan las Guerras?


Una pequeña una vez, le preguntó a su padre cómo habían empezado las guerras.
- Bien, dijo el padre, supongamos que América persistía en pelearse con Inglaterra, y...
- Pero, interrumpió la madre, América nunca tuvo que pelear con Inglaterra.
- Yo sé, dijo el padre, pero estoy sólo usando una situación hipotética.
- Pero estás confundiendo a la niña, replicó la madre.
-  No, replicó el padre con un tono un poco enojado.
-No te preocupes, papá,  se interpuso la pequeña, yo creo que ya sé cómo empezaron las guerras.
La mayoría de las grandes decisiones no empiezan grandes, pero se enraízan en pequeños enfados, brechas u ofensas. Es como el poderoso roble parado en la cima de las Montañas Rocosas, que ha sobrevivido las fuertes tormentas de nieve, las granizadas, los fríos inviernos y las feroces tormentas por más de un siglo.  Finalmente se cae no porque le cayera un fuerte rayo ni una avalancha, sino por un ataque de pequeños escarabajos.
Un pequeño descuido, insulto o herida puede ser el principio del fin de una relación. ¡Por tanto, tenga cuidado de lo que dice y asegúrese de que su actitud sea la correcta.
Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. 2 Timoteo 2:16