Memorandos de tu Hijo |
No me consientas. Enséñame a compartir. No temas ser firme conmigo. Lo prefiero... me hace sentir seguro. De ser posible, no me corrijas frente a la gente. Haré más caso si hablas conmigo en privado. No olvides cuál es la diferencia entre errores y pecados. No me protejas de las consecuencias. Necesito aprender de la forma más difícil. No le prestes mucha atención a mis pequeñas enfermedades. Por medio de ellas a veces consigo la atención que deseo. No me regañes. Instrúyeme y guíame. No hagas promesas precipitadas. Recuerda que me siento muy defraudado cuando las promesas no se cumplen. No olvides que no puedo expresarme tan bien como deseo. Es por esta razón que a veces no soy preciso. No seas incongruente. Eso me confunde por completo y me hace perder la fe en ti. La manera más segura de hacer la cosa difícil para los hijos es haciendo que sea más fácil para ellos. Hebreos 12:11 Los castigos siempre son dolorosos de momento, pero al final uno ve en el que ha sido disciplinado un apacible crecimiento en gracia y carácter. |
Educación
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)